Hemos aprendido en esta vida de lo bueno y de lo malo.. Hemos volado por el
cielo y nos hemos arrastrado por el barro.
Pero que sepas, que yo te quiero con tus pantalones
rotos, tu trencitas en el
pelo, tu sonrisa y, por supuesto, quiero que estés
aquí. Brillando. Como siempre. Como la
Luna. Así que cuando me pregunten dónde conocí a la Luna, les tendré que decir que hace muchos años, cuando aún nadaba, pero ya estaba llenita de sonrisas.
Pero bueno, Lucía,
¿qué te voy a decir? Porque, sinceramente, si me tuviera que identificar con alguien, sería contigo.
Y si me preguntan si te quiero, les diría que del 1 al
10 elegiría un infinito. Porque infinito es la
suerte que he tenído contigo pequeña. Que no me lo creo ni yo.
Así que vete preparando, porque aún nos espera lo mejor. Que me han contado que Octubre tiene buena pinta. No nos engancharemos al
speed ni
beberemos hasta perder el control, pero disfrutaremos de ellos, que nos lo merecemos más que nadie. Como las primeras. Las número uno.
Ya sabes, sonrisitas..
Que te traigan flores las mañanas y que no pases noches sin dormir. Que si somos gatos, entre las dos tenemos 14 vidas, así que imagínate la cantidad de conciertos que nos esperan...
Y por último decirte, que
mientras tú sigas siendo la Luna, yo seré la noche.
PD. Ojalá que te haya sacado bastantes sonrisas.