Nos hemos herido aún convalecientes, y nos
hemos curado hasta resucitarnos casi del todo. Quien no haya fracasado
como nosotros, no tiene ni puta idea de hasta dónde se puede creer,
querer y caer.
Que se aparten los romeos y julietas, que miren y aprendan los amantes,
amandos y amados de cualquier época, raza y condición, que tú y yo hemos
tocado todos los cielos del primero al séptimo, que tú y yo hemos
mordido el polvo de todos los infiernos, que tú y yo nos hemos devuelto a
la vida, a la muerte, y a todo lo que pueda haber entre medio.