martes, 3 de diciembre de 2013

planes

Mi problema es que a veces me da por creer que no estoy a la altura.
Independientemente de que sea cierto o no lo sea, es un sentimiento que lleva presente bastante tiempo, el problema aprender a convivir con él. Porque de verdad que no quiero. 
Y supongo que aparece cuando tu apoyo incondicional está tan lejos, lejos de kilómentros, porque para ser sinceros, mi apoyo incondicional lleva más de siete meses más cerca que nadie. Algo increíble. Nadie había llegado hasta aquí y es impresionante. Alucinante...mierda, se me quedan cortos los adjetivos.
Lo que pasa es que echar de menos o preocuparse no siempre tiene que ser malo. Eso significa querer, querer significa depender y si hablamos de dependencia...bueno, soy otra en ese aspecto. Yo, que siempre fui antidependencia, va y llega alguien que desordena toda tu cabeza, que pone todo lo que habías construído patas arriba y se queda, se acomoda. Y además de hacer todo eso, hace que me guste.
Hace que no importe que haga frío, que nos separen 50 kilómetros o que solo nos podamos ver unas horas a la semana. Hace que siga todo intacto, porque está prohibido acceder hasta donde él ha llegado. Totalmente prohibido.
Estoy orgullosa de mí, de ti, de todo esto que hemos creado, de que sigamos al pie del cañón después de todo. Aunque los principios de semana sean odiosos y los Viernes tarden demasiado en llegar. Toca ver el lado positivo. Y en este caso es que no nos hemos rendido, ni lo haremos, claro. Lo importante es la fuerza que nos contagiamos cada ratito del fin de semana, aunque sean cortos. Lo importante es lo insignificante: una cena, un camino corto pero juntos, cualquier peli o algún capítulo. Cosas que nunca escogerías como algo importante en una relación.
Siempre podría ser peor, pero mejor...es imposible. Ojalá sigamos creciendo, sigamos haciendo planes y sigamos imaginando. Gracias por todas las cosas por las que aún no te las he dado.

Eres único.


 Te propongo seguir así.

jueves, 14 de noviembre de 2013

 ¿Quieres caminar conmigo sobre la cuerda floja?


Baby this town rips the bones from your back, It's a death trap, it's a suicide rap. We gotta get out while we're young, 'cause tramps like us, baby, 
we were born to run.
Someday girl I don't know when we're gonna get to that place where we really want to go and we'll walk in the sun, but till then tramps like us, baby,
we were born to run.

martes, 5 de noviembre de 2013

Don't be another brick in the wall.

Soy consciente de que mi (ojalá) trabajo no va a ser el más dificil del mundo. No voy a jugarme la vida cada vez que esté en mi puesto. No voy a mezclar gases, ni voy a crear una catástrofe que afecte a las próximas generaciones.
O quizás eso último sí.

Os dedico esto a todos los que subestimáis la labor de los profesores.

Estará en mis manos enseñar a ser personas a los próximos médicos que os atiendan cuando vuestro corazón empiece a fallar. A los políticos que tomarán la decisión de contar con vosotros o, como es el caso actual, hacer la vista gorda. Pretendo cambiar a los vecinos maleducados que cierran la puerta del portal aún sabiendo que estás a dos pasos, y que pretendes entrar. Yo voy a ayudar a construír el futuro. Vuestro futuro. Si yo lo hago mal, repercutirá.
No se que seríais vosotros, ilustrísimos ingenieros, médicos, arquitectos, psicólgos, dentistas, físicos, químicos, matemáticos, traductores...(exceptuando siempre a los que entienden la responsabilidad de este trabajo) sin alguien que os enseñara a leer, a sumar, a multiplicar. Sin alguien que os ayudara a abrocharos los zapatos, que os enseñara a trabajar en grupo, a respetar a los demás, a convivir. A ser personas. Ninguno de vosotros estaríais en vuestras carreras de tanto prestigio.

-Mi hija entró en la carrera.
-¿Ah, si? ¿Qué está estudiando?
-Magisterio.
-Ah bueno...
En cambio, por poner un ejemplo, sin quitarle importancia a esta carrera:

-Mi hija entró en la carrera.
-¿Ah, si? ¿Qué está estudiando?
-Medicina.
-Buah, entró en medicina. Qué genia.

A esto me refiero. A que pretendo cambiar esta sociedad. Pero está claro que no esta generación. La considero la generación perdida. Gente que se burla de otras carreras porque la nota de corte sea más baja. Esa es la única razón. No sabéis si es más fácil o más dificil porque no la estáis estudiando. Sois puro recochineo y a veces me asqueáis. 
Me ha dado por reflexionar porque hoy alguien se burló de mi reacción cuando algún niño aprenda a sumar. De lo contenta y orgullosa que puedo llegar a estar. 
Y eso me ha hecho llegar a una conclusión:

No permitiré que nadie sea otro ladrillo en el muro

¿Sabéis qué os digo?
Cada día tengo mas claro que quiero ser profesora.


domingo, 3 de noviembre de 2013

I did it my way.

No se si duele más echar de menos, o llenarse el brazo de aceite hirviendo.
Sin duda alguna, lo segundo.
Tampoco se qué le pasa a esta ciudad cada vez que te vas.

Nunca he pensado en la suerte que tenemos los humanos al establecer relaciones entre nosotros. Nunca te paras a pensarlo porque nunca llega nadie que te haga reflexionar sobre ello, hasta que llega.
Tus ideas y tus reflexiones a la mierda. Tu orden se desordena y prefieres ese desorden al orden precedente. Es incomprensible.
Se trata de reñirme cuando hago algo mal y luego darme un abrazo para saber que todo va a salir bien. Se trata de depender, de confiar y de apoyarse. Se trata de que cada día sea mejor que el anterior y que crezcamos. Se trata de estar. 
Gracias por vivir.

Cosas insignificantes como estos sustos que nos llevamos, como los tacos, como hacer maratón, buscaos un novio cotilla. Como que una cama de 90 siga pareciendo enorma y como hacer el imbécil cada segundo.

I'ts now or never.

martes, 29 de octubre de 2013

Tenéis una forma de ser jodidamente peculiar.
Quiero decir, siempre os precipitáis. Tomáis decisiones sin pensar en las consecuencias. Sin pensar en a quien afecta o a quien no, porque no os importa. Porque lo que prevalece aquí es una sociedad egoísta, que no piensa en lo que hace. Y además de ser egoístas, sois hipócritas.

El premio gordo para vosotros.

Vosotros lo hacéis todo bien. Todos hacéis lo mismo. ¿Cómo puede ser que haciendo todos lo mismo, siendo tan copias, os quejéis de lo que hacen los demás? "Es más fácil ver la paja en ojo ajeno que la viga en propio". En este caso no es tan diferente. Es que hacéis lo mismo. Hacéis lo que no queréis que os hagan y cuando os lo hacen, os quejáis. Me repugnáis a veces. 
Pero lo que peor llevo, sin duda, es que aún así tengáis la cara de dar lecciones de cómo se tienen que hacer las cosas. Me da la risa. Vosotros, que no sabéis ni llevar bien vuestros propios problemas, vais a conseguir arreglar los de los demás. No creo.
Por eso yo no estoy para deciros lo que tenéis que hacer, creo que eso es algo que os toca a vosotros. Pensar en si lo que estáis haciendo es lo correcto. Enhorabuena si pensáis que lo estáis haciendo bien. Cada uno actúa como quiere, yo la primera.
Yo estoy aquí para quejarme, porque igual que vosotros tenéis el derecho de quejaros de todo el mundo, yo también. Y aprovecho para hacerlo de vosotros. O de lo que es lo mismo, la mayoría de la gente que conozco.

A todos los que os he perdido el respeto: no valéis una mierda.

Gracias a los que sois diferentes.


miércoles, 23 de octubre de 2013

Quiera o no, el tiempo pasa...y las oportunidades también. No sirve de nada lloriquear por lo que se ha perdido o torturarse pensando que las cosas tienen que volver a ser como antes. Porque el pasado nunca vuelve. Nunca.

Llegados a un punto, después de todo este tiempo, y de todo lo que ha pasado, creo que hay que darse cuenta que las cosas no siempre van a ser como queramos. Si hacemos algo mal, no podemos exigir que nos salga todo lo demás bien. Es algo en lo que creo. Si haces cosas bien, tarde o temprano va a pasar algo bueno. De eso se trata. De confiar en que va a haber algo bueno. Pero nos ahogamos, nos hundimos en nuestra propia mierda, tío. Siempre lloriqueando. Que si echo de menos a tal, que si ojalá que esto no fuera así. Blablabla.

Es algo que me da pena. Porque es perderse los mejores años de nuestras vidas. Es no disfrutar de los cambios que vivimos día a día. Está de moda ser negativo. Quejarse por todo. Olvidarnos de las cosas buenas que nos pasan para centrarnos en las malas. Es rutina estar agobiado y triste.
 Me aburro de estar siempre con la misma historia. 


No me identifico con nada de lo que pone ahí arriba.

domingo, 6 de octubre de 2013

(never) let him go

Octubre siempre fue mes de pensar.
No me importa como he llegado hasta donde he llegado, me importa todo lo que he hecho para conseguirlo. Y para ello tengo que mirar hacia atrás, aunque a veces duela o no saque de ello todo lo que me gustaría.
Tenemos un pasado para aprender de él, para rectificar nuestros errores y para crecer gracias a ello. Nunca me había parado a pensar en esto, pero a veces es necesario.
Siempre fui una persona insegura, pero a pesar de ello confiaba ciegamente en quien tenía que hacerlo. Lo dificil era saber quien se merecía que lo hiciera. Por eso siempre me llevé golpes, siempre me caí, pero siempre me levanté. 
Tengo que dejar una cosa clara: la suerte nunca estuvo de mi parte.
Suerte, o como queráis llamarlo. Digamos que las cosas salían como no tenían que salir, que no quiere decir que fuera malo, simplemente que no estaba en los planes. Y a mí siempre me gustó tenerlo todo controlado. Saber lo que iba a ser de mí en cada momento. 
Nunca me creí más que nadie y me resulta imposible subirme la autoestima a mí misma por eso de que no se me da bien decir "soy mejor que..." o "ya le gustaría a esa/ese ser como yo". Odio eso, es subirse encima de quien ha caído para parecer más alta. Que tópico. La típica niña que no confía en sí misma. Mentira.
No soy así. Confío en mí misma. Se de lo que soy capaz y de lo que no. Conozco mis límites. Y se cuando puedo superarlos. Que es casi siempre. Me gusta superarme.
 Supongo que soy "nueva" en esto, nadie nunca ha hecho que me sintiera yo misma. Nadie me ha dejado ser plenamente yo, en todos los aspectos. Porque a nadie le ha interesado conocerme. Hasta ahora.
Se lo que valgo, siempre lo he sabido. Pero me gusta que alguien más lo sepa.


Gracias Cristian, eres único.

martes, 24 de septiembre de 2013

Las cosas a las que menos importancia les damos son las que nos acabarán salvando.

La vida es lo único que nos ayuda a vivir.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Nos sobran los motivos para pensar en todas las cosas que dejamos atrás. Cualquier tiempo pasado fue mejor. Podemos negarlo. Hemos ido creciendo y avanzando. Como personas, como amigas y como cualquier cosa que se nos ponga por delante. Eres un huracán. Dejas huella por donde pasas. Por tu personalidad, tu naturalidad y todas las cosas que te caracterizas y muestras. Me siento afortunada por conocer todo lo que no muestras. Lo que te guardas y enseñas cualquier día sin esperarlo. Cuando te agobias, cuando estás insegura y cuando necesitas apoyarte en alguien.
 Siempre he estado, y unos kilómetros no nos van a separar siempre que el Viernes estés donde siempre, para estar como siempre y agobiarnos como siempre. Lo importante es que llevamos un montón de años tirando la una de la otra, siendo nosotras mismas.
Y menos mal que llegaste, que me quedé, que te quedaste. Que a ninguna se le dio por moverse de donde estamos, de donde estuvimos y de donde estaremos. Porque tenemos el sitio asegurado. El de siempre, es imposible que nos perdamos. 
Viéndote a ti, normal que a los huracanes les pongan nombres de mujeres. Pases por donde pases, llamas la atención. Por como eres, por tus cambios, por patentar tu forma de ser. Gracias por conocerme.
Que Santiago y Coruña nos vayan cuidando por semana, los fines de semana nos ocupamos nosotras.


Eres vida Andrea, siempre lo has sido.

domingo, 22 de septiembre de 2013

La prueba de fuego. No darme motivos para desconfiar es un buen motivo para confiar. Las cosas son complicadas y lo van a seguir siendo, pero nadie dijo que esto fuera a ser fácil. Se trata de hacer las cosas fáciles, de depender. De confiar en quien confía, de no hacer las cosas por libre. Si soy una es porque hay alguien que hace que seamos dos.
Siempre me dieron miedo estas cosas, pero cuando hay alguien de verdad...es imposible tener miedo. Cuando las cosas no cambian es cuando se sabe que algo estamos haciendo bien. Aunque a Fulanito no le guste o Menganito critique todo lo que hacemos. Porque tengo algo que ellos quieren, y no tienen. Y si lo tengo yo, es por algo.
Algún día les daré las gracias a todos esos hijos de puta.

jueves, 22 de agosto de 2013

Estamos al límite de acabar el que, se supone, sería el verano de nuestras vidas. No puedo quejarme de como han sido las cosas desde hace algunos meses. Este curso ha sido el mejor de mi vida. He conocido a gente increíble y he hecho cosas que siempre dije que jamás haría...y que hoy en día no cambiaría por nada.
Sabía que en algún momento el Karma me devolvería todas esas cosas que me debía en forma de amigos y momentos que se han hecho imprescindibles en tan poco tiempo que asusta. Pero mi vida está tan perfectamente desordenada que cada cosa está cada día en un sitio diferente. Pero están todas las que necesito. Por eso he de admitir que me da algo de miedo irme.

Porque dentro de unos días me hago mayor.

No me refiero a hacerme mayor de cumplir años. Yo digo que empiezo en una ciudad completamente nueva, conociendo a gente nueva. Para mí una persona se hace mayor cuando pasa de una etapa de su vida a otra y esta etapa de la mía se ha acabado. Y admito que voy a echar jodidamente de menos todo esto.
Voy a echar de menos a toda la gente que solamente voy a ver los fines de semana. Llegar al instituto al límite, casi siempre tarde. No estar despierta del todo en toda la mañana. Irme para casa y seguir estando dormida. Voy a echar de menos a la gente que me ponía de los nervios. Voy a echar de menos los cotilleos a todas horas o cantar el cumpleaños feliz casi todos los días. Voy a echar de menos a la gente que pensé que siempre iba a estar conmigo, por si en algún momento me asustaba. Voy a echar de menos encontrarme a gente por la calle que no tenía pensado ver ese día ni en ese momento. 
Me voy en unos días y estoy harta de escuchar los "tenemos que quedar antes de que te vayas". Eso sería como un adiós, como que me van a olvidar nada más cierre la puerta de mi casa nueva.

Os prohibo totalmente que me olvidéis, que penséis que yo me olvido de vosotros o que no me guardéis un hueco en Ferrol en el que quepa. A la gente que se queda aquí solo me queda deciros que me tendréis que aguantar todos los fines de semana, con mi tranquilidad y mi poco agobio por todo. A los que os vais: suerte. Estamos totalmente preparados para lo que nos pongan por delante.



domingo, 4 de agosto de 2013

Cuando dejas de creer en ti, algo se apaga en mí, mientras se enciende la vencedora envidia en los que quieren tu caída. No vas a comerte el mundo quizás, pero el mundo está esperando tus mordiscos. Y yo también, por motivos similares aunque diferentes. Si ya eres todo lo que eres, sin saberlo, cuando lo sepas, sólo te frenarán tus frenos. Ya nada te hará caer, salvo tus zancadas. Pero si eso pasa, tranquilo, allí estaré. Con el brazo tendido, aunque tu tacto me queme, para levantarte de un suelo que no merece tu caída. 

viernes, 26 de julio de 2013

Todo ha salido siempre tan mal que cuando algo sale bien me da miedo. Lleva saliendo bien mucho tiempo y doy gracias a que haya casualidades que me trajeran hasta aquí en este momento. La gente imprescindible escasea y por eso me puedo sentir orgullosa de lo que es "mío". Maldita inseguridad la mía.

viernes, 19 de julio de 2013

Pensamiento de "buenos días"

Es acojonante como los problemas de otra persona pueden llegar a importarte más que tus propios problemas.

domingo, 14 de julio de 2013

No se puede culpar a nadie por lo que siente o por quien lo siente. Bastante complicada será para ti esta situación. Dicen que se me da especialmente bien no odiar, o por lo menos no caerme mal, a las personas que no me aportan nada bueno, en especial a las que me aportan cosas malas. No puedo decidir lo que se pase por tu cabeza. Pero si pudiera haría cambiar todas esas ideas, porque la oportunidad la pintan calva y en algún momento todo se acaba. O casi todo. Y hay que saber superarlo, porque no puedes exigir nada cuando quien ha hecho mal las cosas eres tú. Y por eso estoy yo aquí. Por casualidades que acabaron bien. Mejor dicho, que siguen bien. Porque por una vez estoy cómoda donde estoy. Me da la sensación de que las cosas solo pueden ir a mejor, por el día a día. Aún así, siento todo esto. Lo siento porque nadie se merece esto, por muy mal que haya hecho las cosas. Y te entiendo, he estado muchas veces del otro lado y ahora eres tú quien está ahí. No puedo pedir que dejes de pensar en lo que piensas, sólo pido que veas como están las cosas y que hay veces que una retirada a tiempo es la mejor victoria.

Tenía ganas de desahogarme.

sábado, 22 de junio de 2013

Yo creo que tiene que ver con la tontería esta. De llegar a no importarme que estemos en verano y aún así nos estemos muriendo de frío. De momento estoy teniendo el verano más caluroso de mi vida. Estoy de vacaciones, todo sale bien y el verano no ha podido pillame en mejor compañía. Bendita suerte, o benditas coincidencias que hacen que las cosas estén aquí en este momento. Hoy eso hoy, y aunque siempre se me dio bien imaginarme un futuro, me quedo aquí y ahora. Poquito a poco.
De momento las ganas, los nervios y yo no nos hemos matado.

lunes, 10 de junio de 2013

No importa que no haga sol, a mí todo esto me sigue recordando a verano. Siempre nos proponemos tener el verano de nuestras vidas sin darnos cuenta de que el verano de nuestras vidas ya lo hemos tenido. Y curiosamente lleva vuestros nombres y apellidos. Me gusta acordarme de cada día, de cada momento y de cada partida de cartas. A las 10 en Utra. ¿Os quedáis un ratito más? Es prácticamente imposible olvidarse de los "a las 3 en la parada" aunque siempre llegábamos tarde. Lo muchísimo que nos molestaba que Lidia ganara las partidas y lo que nos enfadábamos. Las peleas de arena, los balonazos, las peleas en el agua y lo poco que nos importaba no tener donde dormir. Porque en realidad lo importante es que estuviéramos juntos. Y lo estábamos. Lo poco que nos importó que casi hiciéramos un incedio en Pantín y las cosas que pasaron allí y que se quedaron allí. No estoy para nada de acuerdo con lo de "lo bueno, si breve, dos veces bueno", o quizás fue que esto fue demasiado breve. Que cuando nos estábamos acostumbrando a llamarnos hermanos, se acabó. Y todo esto lleva a preguntarnos...¿ahora qué? ¿qué vamos a hacer estos tres meses separados? Cada uno tiene a los suyos, pero cambiar de aires nunca fue sinónimo de sustituír, y eso vosotros lo sabéis. Porque aunque quisiéramos, nunca nadie nos va a poder sustituír. Cada uno tenía su huequito en esto y si faltaba uno, el resto se caía. Y es una pena que poco a poco se fuera separando todo, porque puedo decir que os echo realmente de menos. Porque mis mejores amigos seguís siendo vosotros. Con vuestras cosas y vuestras tonterías. Con nuestros enfados, que los hubo, y con nuestras diferencias. Porque no creo que nadie pueda poner el listón más alto de lo que lo pusistéis vosotros. Y prefiero que sea así, no quiero buscarme a otros, porque sois vosotros. Y yo, también soy yo. No me da la gana que paséis a ser conocidos, porque sois los únicos que a base de los "yo nunca" me conocéis de arriba a abajo, en todos los sentidos en los que se puede conocer a una persona. Se puede decir que sois lo que se conoce por suerte, pero ya lo dijo un grande "Un día la suerte entró por mi ventana, vino una noche y se fue una mañana". Acordaos de lo que fuimos, ojalá que os lleguen a conocer tanto como los hacíamos nosotros y que la palabra hermanos se siga quedando corta. Ojalá que todos encontremos a gente para estar 20 de las 24 horas del día todo el verano y ojalá que algún día no tenga que echarnos de menos. Me cago en la leche, mirad que moñas me ponéis. Os quiero, aunque nos estemos perdiendo mil cosas de nuestras vidas. Volved cuando queráis, que siempre fuimos de los que perdonábamos pero no olvidábamos y aquí somos todos un poquito culpables, así que perdonadme, pero no me olvidéis.



domingo, 28 de abril de 2013

Ojalá nunca os acostumbréis a nada. Y menos en tan poco tiempo.
A tomar por culo otro refrán.
Tengo tantas sensaciones en mí que voy a explotar.

jueves, 25 de abril de 2013

No os imagináis la rabia que da no cumplir algo que te prometes a ti misma hasta que lo comprobáis. Joder, yo, que siempre dije no. Que nunca soporté esta sensación vista desde fuera. Pero supongo que cada uno la vive a su manera, y lo bonito aquí es vivirlo con quien quieres. Porque no hace falta que se entere nadie más. Quien se entere, se enterará porque "estás más tontita y supercontenta..te brillan más los ojos, estás preciosa".

Lo peor es que yo también me noto más guapa. Porque será el Sol. O que me canten. O simplemente porque siempre me quedó muy bien estar contenta. Y quiera o no he de admitir que lo estoy. Que estoy jodidamente contenta. Que hay jueves que no son tan malos y eso me asusta.

Me asusta porque siempre fui yo quien guié las cosas. Quien controlaba y quien manejaba. Y ahora no, y me enfado. Porque no me enfadan, porque me tienen contenta y me gusta pero no me gusta. Porque últimamente las mañanas me estan trayendo flores de sobra. Y lo peor es que no vienen solas. Porque estoy jodidamente tonta y nerviosa. Me paso el día nerviosa.

Y no puedo permitirlo, porque yo mando. O eso quiero pensar. Porque no os imagináis el cabreo que tengo conmigo misma por ser tan...¿vulnerable? No se. Da igual. No importa. Necesito gritar y que me escuchen. Que no puedo estar con estas tonterías. Porque esto no va a ningún lado, pero ojalá. Aunque los dos tengamos nuestros puntos débiles.

Y creo que lo tengo que ir admitiendo. Porque puedo llegar a al sitio a donde voy directamente, o puedo dar una vuelta solo para pasar por delante y hacerme la tonta. Como quien pasa por ahí buscando algo. Que en realidad es eso, pero sdufhndbsdjhgg.

Odio no saber explicarme y seguir estando contenta. Ojalá que Lucía me lea y me entienda. Maldita tontería* la mía.


sábado, 30 de marzo de 2013

Porque hay camas que cuentan mejor historias que cuentacuentos y tienen más arrugas que el mundo, y mira que el tío es viejo.Y hay miradas que deberían estar prohibidas en horario protegido y leyes que están muy bien aunque sólo sea para saltártelas, sobretodo un lunes con ganas de tirarte al mundo, sólo por verle tan jodido como te ha visto él a veces. Y deja que suelte una carcajada mientras te lo digo y te ponga esa cara, justo esa.

He de decir que se que todavía no sé todo lo que debería y mucho menos todo lo que podría saber a estas alturas de mi vida, pero a veces, cinco minutos antes de caer en sueño profundo, me invade la certeza de que el mundo y yo tenemos secretos por los que nadie pagaría ni un duro, y aún así, sé que son importantes.

Que pocas personas me han visto llorar desconsoladamente, y la gran mayoría ni se acuerdan de qué es ver cómo me derrumbo, y pese a todo me siento humana a horario completo, incluso cuando viene el invierno y se me congela el cerebro. Sim embargo, la gran mayoría me han visto hablar a un ritmo descontrolado y pocas callada y sin palabras, paradojas de esta vida; decir que soy tímida pero al revés, es decir, de piel para dentro.

Puede que muchos días no crea en nada, ni en nadie, pero hoy parece que el mundo me está devolviendo las muchas que me debía en forma de horas muertas tirada en cama, tú al otro lado del teléfono, contándonos todas esas cosas que jamás le contamos a nadie porque pensamos que no entenderían que son partes de lo que somos, y que por mucho que joda, no nos arrepentimos de las cosas buenas, y mucho menos aún de las malas.

Hoy leí que recordar es ir por la vida haciendote daño, pero a veces todavía grito su nombre cuando me hacen cosquillas, y sé que si hay algo bueno en esta vida es el olor a sabanas recien lavadas y esos momentos que sabes que siempre llevaran un nombre. No llevar cosas dentro es no ser nadie, decir que me gustaría no haberlo hecho es arrepentirse de lo alto que llegamos, aunque luego nos calléramos y no nos callaramos.

Siento satisfacción cuando vuelvo a hacer cosas que hice ya antes, y me doy cuenta que crecer es repetir errores que cada día te saben mejor, y que hasta después de años no reconoces como victorias; las victorias son al fin y al cabo, errores a los que les pillamos cariño o aquellos de los que estamos seguros, o simplemente mirarlos de lejos y sentir que hiciste lo que debías.



Por fiiiiin, necesitaba desahogarme

martes, 5 de marzo de 2013

Necesito gritar, saltar, correr, cantar, no hacer nada, respirar. Necesito que vuelvan mis ganas y mi fuerza. Motivos. Necesito verano, amigos, cervezas rubias, cervezas morenas, de todos los colores. Quiero cosas nuevas que sorprendan y ayuden a reflexionar. Me apetece un día entero pensando que puedo hacer lo que quiera. Es más, necesito un día, o una vida, en la que pueda hacer lo que quiera. Y respirar.

Se nos está olvidando respirar con todo esto de agobio, de las notas, de los exámenes. Se nos está olvidando quienes somos..o mejor dicho, quienes éramos. Se nos está olvidando que nuestra prioridad es pasárnoslo bien, disfrutar. Que es ahora o nunca.

Pero en vez de eso tenemos agobio, cargas, días sin descanso. Estamos encerrados en casa o en alguna biblioteca. Dejamos de tener amigos para tener libros, y nuestro único descanso son nuestras poquísimas horas de sueño últimamente.

Y total, ¿para qué? Si no tenemos nada a cambio. Nadie nos dice lo bien que lo estamos haciendo. Nadie nos dice que nosotros podemos con esto, que estamos preparados. Porque ni podemos ni lo estamos. Acordaros de respirar. Eso sí que no se nos puede olvidar nunca. Es sólo un mal rato. Pero nos espera un precioso verano. EL verano.

Todos estamos igual, y cuando necesitéis gritar, debéis hacerlo.

lunes, 4 de marzo de 2013

Llevo tanto tiempo aguantando que ya no se si avanzar o si quedarme. Aunque tampoco tengo a nadie que me aconseje. "Ya llegará" y así todo este tiempo. Sólo digo que me están empezando a apetecer otras cosas, oras personas y otras ideas. Supongo que me apetecen otras cosas, pero también es imposible borrarlo todo con mi calendario de Roma. Y es eso lo que más me recuerda que no me quiero ir. Que si por mí fuera, me quedaría aquí toda la vida. Pero yo también se decir que no, yo también se ser orgullosa y yo también me canso. A mí también hay días que no me apeteces o que no me apetece que vengas y me intentes convencer, porque no. Porque nos conocemos, porque estamos al lado. A unos pasitos. Que si hablo un poquito en alto, o te pego un grito me vas a escuchar. A lo mejor es eso lo que quiero. Gritar. Gritar y que me escuchen, o gritar para que sólo me escuche una persona. Y esa persona tiene tus maneras. Porque a mí también me gusta darle la vuelta a todo. Olvidarme unos días y luego volver, porque..¿cómo no me vas a echar de menos? Con lo que yo soy. Será por eso. Porque no somos tan diferentes. Por eso solemos querernos poco, para guardarlo todo para los días que nos queremos mucho.

viernes, 4 de enero de 2013

Supongo que diga lo que diga no me vais a entender. Me encanta el olor que me queda cuando estoy con cualquiera de vosotros. Las manos frías y la nariz aún más. Me encanta que me queráis, pero que no me lleguéis a entender de todo. Porque lo se. Soy imposible. Es imposible llegar a conocerme como para saber lo que me apetece en cada momento. Si me apetece esto o aquello.

Supongo que no es que yo tenga ganas de todo...Es que últimamente nadie tiene ganas de nada. Yo lo quiero todo. Quiero conocer 1000 caras y 2000 labios. Suelo tener las ideas ordenadas, debajo de mi pelo, casi siempre revuelto. Tengo mis ideales y mis gustos, y no los cambio porque no estén de moda o porque sí lo estén. Prefiero que a la gente le gusten cosas que no están de modas, eso significa que tienen personalidad. Criterio.

Me encantan los desayunos con muchísimas cosas. Tostadas, zumos, cereales...Me encanta que me vengan a visitar y saltar. Me gusta mucho saltar. Y bailar y cantar. Y gritar. Tengo un tono de voz perfecto apra gritar. No me gusta que me estén encima, pero si no me haces caso cuando me pongo tonta...Creo que ahí soy toda tuya. Odio ponerme tonta, pero muchas veces las situaciones lo requieren. Las cosas me superan cada vez más y necesito destensar. Un ratito en cualquier banco, o un camino a casa que parezca que dura toda la vida.

Adoro a Extremoduro, Sabina, Rosendo, Marea...Pero por encima de todos ellos, adoro a Fito. Es mi ídolo. Mi ejemplo de superación. Me lleva gustando desde siempre y no soporto que a la gente le guste porque está de moda, y cuando se pase les deje de gustar. Odio eso.

No hago esto para que me conozcáis. Hago esto porque llevo días buscándome a mí misma y creo que es una bena manera de recordarme lo complicada que soy.