viernes, 4 de enero de 2013

Supongo que diga lo que diga no me vais a entender. Me encanta el olor que me queda cuando estoy con cualquiera de vosotros. Las manos frías y la nariz aún más. Me encanta que me queráis, pero que no me lleguéis a entender de todo. Porque lo se. Soy imposible. Es imposible llegar a conocerme como para saber lo que me apetece en cada momento. Si me apetece esto o aquello.

Supongo que no es que yo tenga ganas de todo...Es que últimamente nadie tiene ganas de nada. Yo lo quiero todo. Quiero conocer 1000 caras y 2000 labios. Suelo tener las ideas ordenadas, debajo de mi pelo, casi siempre revuelto. Tengo mis ideales y mis gustos, y no los cambio porque no estén de moda o porque sí lo estén. Prefiero que a la gente le gusten cosas que no están de modas, eso significa que tienen personalidad. Criterio.

Me encantan los desayunos con muchísimas cosas. Tostadas, zumos, cereales...Me encanta que me vengan a visitar y saltar. Me gusta mucho saltar. Y bailar y cantar. Y gritar. Tengo un tono de voz perfecto apra gritar. No me gusta que me estén encima, pero si no me haces caso cuando me pongo tonta...Creo que ahí soy toda tuya. Odio ponerme tonta, pero muchas veces las situaciones lo requieren. Las cosas me superan cada vez más y necesito destensar. Un ratito en cualquier banco, o un camino a casa que parezca que dura toda la vida.

Adoro a Extremoduro, Sabina, Rosendo, Marea...Pero por encima de todos ellos, adoro a Fito. Es mi ídolo. Mi ejemplo de superación. Me lleva gustando desde siempre y no soporto que a la gente le guste porque está de moda, y cuando se pase les deje de gustar. Odio eso.

No hago esto para que me conozcáis. Hago esto porque llevo días buscándome a mí misma y creo que es una bena manera de recordarme lo complicada que soy.


No hay comentarios:

Publicar un comentario