lunes, 10 de junio de 2013

No importa que no haga sol, a mí todo esto me sigue recordando a verano. Siempre nos proponemos tener el verano de nuestras vidas sin darnos cuenta de que el verano de nuestras vidas ya lo hemos tenido. Y curiosamente lleva vuestros nombres y apellidos. Me gusta acordarme de cada día, de cada momento y de cada partida de cartas. A las 10 en Utra. ¿Os quedáis un ratito más? Es prácticamente imposible olvidarse de los "a las 3 en la parada" aunque siempre llegábamos tarde. Lo muchísimo que nos molestaba que Lidia ganara las partidas y lo que nos enfadábamos. Las peleas de arena, los balonazos, las peleas en el agua y lo poco que nos importaba no tener donde dormir. Porque en realidad lo importante es que estuviéramos juntos. Y lo estábamos. Lo poco que nos importó que casi hiciéramos un incedio en Pantín y las cosas que pasaron allí y que se quedaron allí. No estoy para nada de acuerdo con lo de "lo bueno, si breve, dos veces bueno", o quizás fue que esto fue demasiado breve. Que cuando nos estábamos acostumbrando a llamarnos hermanos, se acabó. Y todo esto lleva a preguntarnos...¿ahora qué? ¿qué vamos a hacer estos tres meses separados? Cada uno tiene a los suyos, pero cambiar de aires nunca fue sinónimo de sustituír, y eso vosotros lo sabéis. Porque aunque quisiéramos, nunca nadie nos va a poder sustituír. Cada uno tenía su huequito en esto y si faltaba uno, el resto se caía. Y es una pena que poco a poco se fuera separando todo, porque puedo decir que os echo realmente de menos. Porque mis mejores amigos seguís siendo vosotros. Con vuestras cosas y vuestras tonterías. Con nuestros enfados, que los hubo, y con nuestras diferencias. Porque no creo que nadie pueda poner el listón más alto de lo que lo pusistéis vosotros. Y prefiero que sea así, no quiero buscarme a otros, porque sois vosotros. Y yo, también soy yo. No me da la gana que paséis a ser conocidos, porque sois los únicos que a base de los "yo nunca" me conocéis de arriba a abajo, en todos los sentidos en los que se puede conocer a una persona. Se puede decir que sois lo que se conoce por suerte, pero ya lo dijo un grande "Un día la suerte entró por mi ventana, vino una noche y se fue una mañana". Acordaos de lo que fuimos, ojalá que os lleguen a conocer tanto como los hacíamos nosotros y que la palabra hermanos se siga quedando corta. Ojalá que todos encontremos a gente para estar 20 de las 24 horas del día todo el verano y ojalá que algún día no tenga que echarnos de menos. Me cago en la leche, mirad que moñas me ponéis. Os quiero, aunque nos estemos perdiendo mil cosas de nuestras vidas. Volved cuando queráis, que siempre fuimos de los que perdonábamos pero no olvidábamos y aquí somos todos un poquito culpables, así que perdonadme, pero no me olvidéis.



No hay comentarios:

Publicar un comentario