martes, 30 de agosto de 2011

Hola, imagino que te sorprenderá leer esto, tanto como a mí me sorprende escribirlo, pero es de esas cosas, que llegado el momento, uno debe hacer. Aunque sea para pasar página de una etapa de su vida que aún duele. 

Quiero que sepas, que te quisiera como jamás he podido volver a querer. Te quise con locura, pero aún no se si te recuerdo con odio o con amor. Yo solo era capaz de imaginarme una vida contigo. Cometí mil errores, unos contigo y otros sin ti, pero todos necesarios para ser yo. No me había dado cuenta, pero tenía muchas cosas que aprender y solo la experiencia me las podía dar. 

Ahora somos personas distintas a las que fuimos, aunque en este tiempo, inconscientemente no he parado de buscarte. Pero todo eso, ahora, no es más que pasado, al igual que todo lo que vivimos juntos, los sueños que se quedaron en sueños. Quiero que sepas también que ya no soy la niña hecha a tu medida, fácil de engañar, a la que te acercabas con ilusiones y mentiras. 

Que soy consciente de cuantas veces me engañaste, y que me utilizaste, incluso del momento exacto en el que me dejaste de querer. Seguramente en el fondo sigo siendo una niña idealista y romántica, capaz de dejarlo todo por amor, pero contigo aprendí a guardar mi secreto, para que nadie pueda volver a manejarme tan bien como tú lo hacías. Sé que ninguno fuimos ángeles, pero yo nunca quise hacerte daño. A menudo, surge algo que me recuerda a ti, aún sigues en mí, aunque haya pasado el tiempo. 

Mi vida ha cambiado por completo, y debo darte las gracias por no haberme hecho caso, por dejarme crecer. No era más que una niña que te quería demasiado, tanto que dolía y aún me quedaba mucho por hacer. Te quería tanto, te necesitaba tanto, que me hubiera pasado todo este tiempo, tan solo contemplándote sin más futuro que tus brazos, sin más ambición que tus besos. Y sobre todo quiero que sepas que soy feliz, y que te perdono, y espero que algún día, tú puedas perdonarme a mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario