martes, 20 de diciembre de 2011

Cuando llegó fue todo tan perfecto, que no sabía que caducaba. El que hizo que viniera fue un poco perras. Podía venir con manual de instrucciones para saber lo que le gustaba, lo que no, lo que le hacía sonreír y quién estaba en su corazón y en su cabeza cuando creía que estaba yo.

Pero no, en vez de eso tuve que descubrirlo yo. Pasarme todos mis ratitos libres mirándolo. Mirándonos. Sonriéndonos, pégandonos, llamándonos de todo. Había algo, nadie sabía el que, pero algo había. Y tanto él como yo os lo podemos afirmar con una sonrisa.

Por eso nunca nos faltaron ganas, ni fuerza, ni sueños. Porque hasta cuando tenía ganas de odiarte me aparecías con algún 'buenos días princesa', o con tus típicos 'baja, que tengo ganas de verte'. Y yo como tonta ahí iba. No me culpéis de todo. Vosotros o ya lo hicisteis o lo haéis. Me juego el culo a que si.

Tuvimos nuestros 44 días de dárnoslo todo. Pero nos falló algo. Nada es para siempre. Y eso nosotros nunca lo tuvimos de todo en cuenta. Tanto planeamos nuestro futuro que se nos torció. Cuando más guapo estabas te conratste el pelo, dejamos de desayunar juntos y mi casa y mi chaqueta dejaron de oler a ti...Me encantaba ese olor y ya no me acuerdo(aggg odio acordarme de eso!)

Los ojos azules. Es algo que me pierde...Si tienes los ojos azules...Soy tuya. De verdad que si...no hay nada que me guste más que un niño de ojos azules. Y claro, llegaron este, ese y aquel. Todos ojos azules. Parece que se hizo a posta. Y el último tiene el pelo tan a lo Neymar como él, los ojos más bonitos, y me trata mejor. No solo me quiere, es que es mi amigo. Casi mi mejor amigo. Y yo, os aconsejo que os enamoréis de vuestro mejor amigo. Nadie os va a cuidar, tocar y querer mejor que él....Sin embargo es tan segura como insegura esta decisión...
...Yo ni siquiera se como va a acabar la mía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario