¿Sabías que el vacío interior pesa igual
que si te hubieras comido un elefante?
Lo digo en serio, pesa más tu ausencia que tenerte encima taconeando una rumba sobre mi pecho.
Lo mejor de ser yo eras tú.
Y ahora que tú no me dejas ser yo, ni tú ni yo sabemos lo que soy.
Sonaba triste, como un trompetista a la guitarra,
como un crack en la espalda de una gimnasta vietnamita,
como tu nombre en mi boca.
Sonaba triste tu voz al otro lado del teléfono.
- Perdona-
...Como si una palabra tapara un agujero
¿Sabías que el amor no se encuentra en la farmacia en cajas de doce?
No hay comentarios:
Publicar un comentario