-Eso te digo yo a ti. ¿Qué te pasa por la cabeza? ¿Te importa dejar de ser una niña egoísta y decidir? ¿Ahora que no me tienes ahí como amigo al que contarle tus penas y desdichas, no sabes qué hacer, verdad? ¿Se trata de eso, de que tú sola no puedes, verdad?
-En realidad te he llamado para saber que tal estabas tú, para decirte que tenía una tarde entera, para ti y para mi. Me han pasado mil, dosmil cosas malas y he pensado que esto es una mierda. Pero sobre todo porque he decidido seguir queriendote tanto como siempre pero a la vez tan poco como esperas. Pero ahora que lo dices.. Bueno, en realidad no lo dices, te apartas y yo me vuelvo loca, loca y triste. Triste y loca. Ahora que lo dices si comernos nuestra amistad a ti es lo que te hace bien.. cómetela y que te aproveche.
Ah, pero si vuelves, porque se a ciencia cierta que vas a volver.. No te peines, me gusta tu pelo revuelto.

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